La osteopatía pediátrica se centra en el abordaje de trastornos físicos y funcionales en bebés y niños y sobre todo a la prevención de los mismos. Los osteópatas pediátricos están especializados y utilizan técnicas manuales suaves y adaptadas a la edad del paciente para corregir desequilibrios en los sistemas musculoesquelético, nervioso y visceral. Trata afecciones como cólicos, problemas de lactancia, asimetrías craneales y posturales, trastornos del sueño y lesiones derivadas del parto. Su objetivo es mejorar la salud y el bienestar de los niños mediante enfoques terapéuticos no invasivos.